12. Acuérdate de que todos los humanos están
destinados a morir; y consigue saber, tanto adquirir como perder, los bienes de
la fortuna.
13. En lo referente a todos los dolores que
padecen los mortales a causa de los Divinos destinos, si recibes tu parte
fatal, sopórtala y no te indignes.
14. Conviene curarlos en la medida en que
puedas. Pero piensas bien en esto: que el destino ahorra a las personas de
bien, la mayoría de estos males.
15. Muchas palabras, viles y virtuosa, caen
delante de los hombres; no te impresiones, y si ves que se dice algo falso,
demuestra dulzura.
16. Que nunca nadie, ni mediante sus palabras
ni con sus actos, pueda jamás inducirte a proferir o hacer lo que no sería
útil para ti.
17. Reflexiona antes de actuar para no hacer
cosas insensatas, ya que es lo propio de un hombre débil el proferir o hacer
locuras.
18. No hagas nada de lo que pueda
arrepentirte después.
19. No hagas nada que ignores; pero aprende
todo lo que es necesario y así tendrás la vida más agradable.
20. No debes descuidar la salud de tu cuerpo,
concederle con medida la bebida, la comida y el ejercicio.
21. Acostúmbrate a llevar un tipo de vida
pura, sin debilidad; y evitar hacer todo lo que atraiga la envidia.
22. No hagas gastos inútiles como los que
hacen los que ignoran la belleza. Tampoco seas avaro: la medida justa es
siempre excelente.
23. No emprendas nunca algo que pueda
perjudicarte y reflexiona antes de actuar.
24. No acojas el sueño bajo la dulzura de tus
ojos, antes de haber examinado todas tus acciones del día.
25. ¿En qué he cometido un error? ¿Qué he
hecho? ¿Qué he omitido de lo que debía hacer?.
26. Empieza por la primera y recuérdate de
todas. Y luego, si ves que has cometido errores, censúrate; pero si has
actuado bien, alégrate.
27. Esfuérzate en poner estos preceptos en
práctica, medítalo, debes amarlos y te guiarán hacia la virtud Divina.
28. Lo afirmo, por aquel que ha transmitido a
nuestra Alma el Cuaternario, fuente de la Eterna Naturaleza.
(Enviado por Aisha)