|
|
|
|
|
|
Vincent Van Gogh
|
Van Gogh
(1853-1890)
entendía la pintura como vía de modificar la sociedad y como vehículo de
salvación personal. Fue un personaje difícil en su relación con los demás
y en lo económico, fue un fracasado en cuanto a lo amoroso. En el trabajo
tampoco le fue demasiado bien y le hubiera sido difícil sobrevivir de no
ser por la caridad de su hermano Théo. Nuestro artista se enfrenta desde
una óptica muy personal a una vida que para él resulta frustrante, tanto
fue así que le llevó al suicidio, en una de sus últimas cartas manifiesta
abiertamente cómo la pintura le estaba llevando a la destrucción.
Era hijo de pastor protestante, trabajó para la casa de subastas Goupil,
la cual abandonó impulsado por el deseo de ayuda a sus semejantes. Así, es
como pasa a ser miembro del apostolado seglar en una zona muy pobre de
Holanda. Intentó |
 |
|
|
entrar en un seminario
de protestantismo, pero no fue aceptado por su carácter inestable. Hay una
leyenda negra entorno a su figura, siempre se habla de Van Gogh como "el loco
pelirrojo que se cortó
 |
una oreja". Como
tantas veces en la historia, hay que indagar sobre los motivos que le
llevaron a cometer la famosa amputación por la que el artista es conocido,
quizá así no se le consideraría como aquel epiléptico, esquizofrénico y
loco que ingresa en el manicomio y se pega un tiro.
A Van Gogh aunque se le encuadra dentro del impresionismo
tardío, es considerado como parte de un nuevo estilo, el neoimpresionismo
o posimpresionismo. Realmente esta nueva tendencia viene a ser
un crisol de diferentes técnicas y objetivos que responden a las
inquietudes de los diferentes artistas. A éstos no hay que entenderlos
bajo un estilo unificado y definido, sino que la obra de cada uno de ellos
responde a la individualidad de sus planteamientos. |
|
Noche estrellada |
|
| |

La habitación de Van
Gogh |

Sembrador a la puesta de Sol |
|

|
| |
|
Ciertamente el
sufrimiento y la comprensión profunda de las desgracias que afectan a los
hombres, pueden producir en algunos seres de especial sensibilidad
artística y espiritual, una convulsión emocional que da lugar a creaciones
maravillosas. Quizás Van
Gogh
represente un claro ejemplo de percepción trascendental, de
interiorización profunda del sentimiento. En este sentido cada uno de
nosotros puede observar el mundo que nos rodea, la realidad de los más
desfavorecidos, e intentar llegar a comprometernos en los principios de
las cuatro virtudes cardinales: Justicia, Prudencia, Templanza y
Fortaleza.
La fortaleza que tan necesaria se hace
para superar pacientemente la adversidad le falló a nuestro artista y le
condujo irremediablemente a su autodestrucción. |

Haz
click en la imagen para acceder a una bonita
presentación con cuadros de Van Gogh |
|
| |
Pensemos en ello
aprendiendo del fracaso de Van Gogh y sintamos sin
prejuicios el dolor propio, desde la perspectiva de la fortaleza interior y
del optimismo de la esperanza evitando de esta forma un planteamiento
estoicista y creemos así un entorno personal de
crecimiento y superación desde la propia adversidad basado en los principios
ya comentados de las cuatro virtudes cardinales, y lo que es aún más
importante, sobre nuestro compromiso con el sufrimiento ajeno.
FJP |
|
|