Nos centramos ahora en
otra de las grandes vanguardias pictóricas del siglo XX, el surrealismo,
un amplio movimiento que surge en los años posteriores a la Primera
Guerra Mundial y que no se circunscribe exclusivamente al mundo de las
artes plásticas, también tuvo ramificaciones en el cine (Luis Buñuel) y
en la literatura. De hecho, el teórico más destacado de esta corriente
de pensamiento y arte fue el escritor francés André Breton(1896-1966).
A grandes rasgos, la pintura surrealista parte de un
presupuesto muy claro: se trata de llevar al arte el mundo de los
sueños, las visiones del subconsciente, tratando de que la
pintura se aleje de los racional, en busca de ese universo que por
aquellos años trataba de poner al descubierto la teoría del
psicoanálisis de Sigmund Freud. Buscar por tanto esa otra realidad
irreal, que está por debajo de la verdadera realidad, pero que
también forma parte de la existencia y que a veces la condiciona e
incluso la determina.
"...otra realidad irreal, que está por
debajo de la verdadera realidad, pero que también forma parte de la
existencia...". Es decir que desde mi punto de vista lo que esta
corriente pictórica intenta es "pintar los sueños" y por ello he traído
este tema hoy a nuestro rincón, los sueños.
Pero no esos sueños que aparecen en los
cuadros de Dalí que distorsionan la realidad hasta lo irreal, de forma
imaginativa y fantasiosa, sino a nuestros sueños de vida. Es decir a
nuestras ilusiones, a nuestros proyectos, a ese "que quiero ser de mayor".
Los sueños son la esperanza del
despierto, son el motor de nuestras ilusiones, y por lo tanto de nuestro
optimismo, de nuestra alegría, de nuestra energía y de nuestra forma de
ver la vida. Pero la esperanza del iluso se fundamenta en sueños
imposibles, y es lo que le lleva a la demencia. Para evitar ser un iluso
nuestros sueños tiene que poder ser alcanzables y no utopías o "sueños
dalinianos" que solo desembocan en unos casos en locura y en otros en
frustración.
Soñemos en conseguir nuestros sueños,
vivamos para conseguir nuestros sueños, queramos conseguir nuestros
sueños, ... y al final se harán realidad y dejarán de ser "simplemente
sueños".