|
Recuerdo una frase de cuando era pequeña, que me recordaba mi madre: ”Hija mía, ahora que el día esta terminando y que tu cuerpecito se va a descansar, no te olvides, al poner tu cabecita en la almohada, recordar y repasar todo lo que has hecho hoy. Repasa cada momento que hoy has vivido y mira atrás, no dejes nada. Te darás cuenta si has hecho mal intencionadamente, si tu comportamiento ha sido claro y no le has fallado a nadie”. Desde entonces cada noche, cuando el día se va terminando y llega la hora del reposo me hago l a misma pregunta ¿A quien le he podido fallar hoy? Y entonces es cuando me doy cuenta que soy humana, y que los fallos que tengo son interminables. SIENTO DOLOR, SIENTO ANGUSTIA, Y SOBRETODO ME PREGUNTO ¿COMO SIENDO HIJA DE DIOS Y ESTANDO EN MIS MANOS, NO HAGO MUCHO MAS POR LOS DEMÁS? Todos los días me digo mañana, no será lo mismo que hoy. Logro al día siguiente hacer algo nuevo y eso me reconforta, al levantarme un día más.
¡Gracias Dios mío, por que estas ahí!
Toñy Carballido.
|