Cuentos sufíes

  image


Los deseos

 

 

Se cuenta que en cierta ocasión un derviche detuvo a un rey en la calle. El rey dijo:

- ¿Cómo te atreves tú, un hombre sin importancia, a interrumpir el avance de su soberano?

- ¿Puedes tú ser un soberano - dijo el derviche - si no eres capaz de llenar mi kashkul, el cuenco de un mendigo?

Tendió su cuenco, y el rey ordenó que se lo llenaran de oro. Pero en cuanto parecía que el cuenco iba a quedar lleno de monedas, éstas desaparecían, y de nuevo el cuenco parecía vacío. Trajeron sacos y más sacos de oro y el asombroso cuenco seguía devorando monedas.
¡Alto! - gritó el rey - ¡este embaucador está vaciando mi tesoro!
- Según tú, estoy vaciando tu tesoro - dijo el derviche - pero para otros sólo estoy ilustrando una verdad.
-¿Qué verdad? - preguntó el rey.
- La verdad es que el cuenco representa los deseos de las personas y el oro lo que cada personas, recibe. La capacidad de devorar de los seres humanos no tiene fin si no cambian de alguna manera. Mira, el cuenco se ha comido prácticamente toda tu riqueza, pero sigue siendo un coco partido por al mitad, y no comparte de ningún modo la naturaleza del oro.

 

                                      

Si caes en este cuenco - continuó el derviche - también te devorará a ti. ¿Cómo puede un rey, entonces, considerarse importante?

 

 

 

(Enviado por Aisha)

Principal | Por autores | Por temas | Meditatione semanal | Cuentos para meditar | Otras Meditationes | Meditationes del Quijote | El rincon del arte | nulla dies sinne risus | Galería de imágenes | Videos para meditar | Enlaces de interés | Envíanos tus meditationes | Quienes somos | Mapa

 

© nulla dies sine meditatione, 2006