|
A noche oscura, linterna clara.
Es curiosa la disposición de
este refrán, que da como resultado un prodigio de brevedad expresiva.
Consta de dos frases de cinco sílabas cada una, sin rima. El ritmo
viene dado por la equivalencia de sílabas en ambas frases, y por la
hábil oposición de contrarios: noche-linterna / oscura-clara. No es
casualidad que las realidades más "luminosas" -por decirlo de algún
modo- aparezcan en la segunda parte, cerrando el refrán, dando así un
aire optimista al conjunto. Quiere decir que cualesquiera que sean las
dificultades que se nos interpongan en la vida, debe ser más fuerte
nuestra voluntad de vencerlas, aportando el conveniente medio de que
dispongamos. Recuerdo que uno de mis bien recordados educadores me
decía, medio en latín, medio en castellano: "No lo dudes: medio ad
finem" (=usar el medio necesario para conseguir un fin). El límite a
esta sentencia está en no hacer daño a los demás, ni a nosotros
mismos. Otro refrán, totalmente latino, reza así :"Homines sunt
voluntates" (=las personas valen lo que vale la voluntad de cada una
de ellas). Y en el sentido de evitar daños, tenemos este otro
proverbio: "Antes que armas tomar, todo se ha de intentar".
|