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El Tomador de Luz |
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Cierto derviche llamado
Noorgir - el Tomador de Luz
- tenía una vasija de barro que absorbía luz durante el día, incluso
la de una vela, y la proyectaba cuando y donde quería. Un erudito le
pregunto:
- Nosotros no negamos las notables características de tu
vasija atrapadora pero ponemos en duda tu capacidad de ver en el
corazón de los hombres, si es verdad que puedes percibir el carácter
de la gente ¿cómo es que alguien te acaba de vender un melón que no
tiene sabor? Noorgir dijo:
- ¿Quieres venir conmigo y
hacer un experimento?
El erudito rehusó, y esparció el rumor de que Nourgir
era un charlatán. Pero, después de muchos meses de esta difamación,
ambos se encontraron en la corte del rey de la época, y el rey
mostró interés en la disputa. El rey dijo:
- Ha llegado a mis oídos que este erudito ha desafiado a
este derviche, pero que no permite que el derviche demuestre sus
capacidades. Tal actitud es una amenaza para el buen orden y la
tranquilidad general de los hombres. El erudito será condenado como
un chacal, y confirmado esto por mí, a menos que acceda a cesar de
hablar de hechos y permita ser expuesto a realidades.
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El derviche y el erudito
dijeron:
- Escuchamos y obedecemos.
El derviche llevó al erudito a la cima de la montaña y
le hizo permanecer con él durante tres días, escuchando enseñanzas
derviches. Luego lo bajó a un desfiladero en las montañas donde una
muchedumbre de espectadores,
encabezados por el rey, estaban esperando.
Mientras se aproximaban, el derviche dijo:
- Observa, Rey y Sabio. Colocaré mi mano en el hombro de
este erudito, prestándole algo de mi percepción. Cuando cada persona
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acerque a esa
curva a lo lejos, él se volverá consciente de sus pensamientos
internos.Persona
tras persona pasaban por el lugar indicado y el rostro del erudito
se volvía cada vez más demacrado mientras exclamaba:
- ¡Ese hombre es aborrecible, aagh!- o - ¡No hagas lo que
intentas hacer, oh hombre, porque conducirá a tu destrucción!.
Sus palabras eran tan confusas que la gente pensó que se
había vuelto loco.
Su cara se surcó como si tuviese una edad muy avanzada y su
barba se volvió blanca, cuando antes había sido negra.
Después de una hora, más o menos, el erudito se liberó de la
mano del derviche, y se arrojó a los pies del rey. Dijo:
- Majestad, no puedo soportar este conocimiento un segundo
más. He visto a gentes que parecen santos, y he percibido que eran
farsantes. Y peor aún, he visto a gentes que pensaba que eran
buenos, y su maldad consistía en pensar que estaban en buen sendero.
He visto y sentido cosas que no se debería esperar que ningún hombre
experimentase. El rey dijo:
- ¿Qué sabiduría has ganado de este acontecimiento?
El erudito respondió:
- Ahora comprendo que si alguien permaneciese perceptivo
constantemente a la verdadera condición del hombre, se volvería
loco. El derviche le dijo:
- Ahora sabes que la ciencia derviche incluye el
conocimiento de cuándo estar despierto y cuándo permanecer dormido. |
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