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El Sextante
El sextante
es un instrumento que permite medir ángulos entre dos
objetos tales como dos puntos de una costa o un astro
-tradicionalmente, el Sol- y el horizonte. Conociendo la
elevación del Sol y la hora del día se puede determinar
la latitud a la que se encuentra el observador. Esta
determinación se efectúa con bastante precisión mediante
cálculos matemáticos sencillos de aplicar.
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Este instrumento, que reemplazó al astrolabio por
tener mayor precisión, ha sido durante varios siglos
de gran importancia en la navegación marítima,
inclusive en la navegación aérea también, hasta que
en los últimos decenios del siglo XX se impusieron
sistemas más modernos, sobre todo, la determinación
de la posición mediante satélites. El nombre
sextante proviene de la escala del
instrumento, que abarca un ángulo de 60 grados, o
sea, un sexto de un círculo completo. |
| Funcionamiento
del Sextante
En la medición de la altura de un
astro se coloca el sextante perpendicularmente y se
orienta el instrumento hacia la línea del horizonte.
Acto seguido se busca el astro a través de la mira
telescópica, desplazando el espejo móvil hasta
encontrarlo. Una vez localizado, se hace coincidir
con el reflejo del horizonte que se visualiza
directamente en la media parte del espejo fijo. De
ese modo se verá una imagen partida, en un lado el
horizonte y en el otro el astro.
A continuación se hace oscilar
levemente el sextante (con un giro de de muñeca)
para hacer tangente la imagen del horizonte con la
del sol y de ese modo determinar el ajuste preciso
de ambos. Lo que marque el limbo será el ángulo que
determina la Altura Instrumental u Observada de un
astro a la hora exacta medida al segundo. Tras las
correcciones pertinentes se determina la Altura
Verdadera de dicho astro, dato que servirá para el
proceso de averiguar la situación observada
astronómicamente |
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El Sextante es una herramienta que nos ayuda a
orientarnos y a saber nuestra posición espacial,
determina el punto en el que estamos, información
muy importante para poder seguir nuestro camino,
sobretodo en situaciones en las que tenemos pocas
referencias y andamos un poco perdidos.
En nuestra vida, ¡qué bien nos vendría a veces un
Sextante!, pero uno que no nos indicase nuestra
situación espacial, que en general la solemos tener
bastante clara, sino uno que nos ayudase a definir
nuestra posición "vital", nuestra posición en la
vida. Me explico, me refiero a la situación en la
que estamos desde el punto de vista personal:
emocional, racional, espiritual, profesional... Hay
momentos en la vida en los que nos encontramos un
poco perdidos, que en la mayoría de las ocasiones
vienen condicionados por el "ruido externo", como es
el estrés, las mil cosas en las que estamos metidos
a la vez, las obligaciones que nos auto-imponemos,
el ambiente externo, y esto nos lleva hacia la
frustración personal, a "desorientación del yo" y
por lo tanto a la infelicidad.
Qué bien nos vendría en esos momentos un Sextante
de vida, que con una información objetiva y fiable
nos colocase en nuestro sitio, esto nos ayudaría a
romper las cadenas antes mencionadas del "ruido
externo" y definiría exactamente nuestra situación,
lo cual sería el punto de partida idóneo para saber
el rumbo a seguir en este largo y tortuoso camino
que es el vivir.
Pero la vida nos regala algún que otro
"Sextante": los amigos, la familia, nuestros valores
referenciales... Cuando andes perdido y
desorientado, cuando en tu búsqueda no te encuentres
más que a ti mismo, no te olvides del "Sextante",
abre tus oídos, desvístete de tu yo y reinicia de
nuevo tu camino. |
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LH Septiembre 2008 |
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