|
|
|
|
|
El Esclavo
|
El papa Julio II encargó a Miguel Ángel
la construcción de su mausoleo.
Su idea primera fue construir 3 niveles, en el centro de
la Basílica de San Pedro, decorándolo con 40 estatuas,
el mismo Miguel Ángel fue a Carrara para seleccionar el
mármol para su fabricación, el Papa cambio el proyecto
varias veces, a través de el quería demostrar la función
simbólica del Papa para la cristiandad.
|

El esclavo que se
despierta |
|
Miguel Ángel realizó 6
esculturas (inacabadas, para el segundo
proyecto de la tumba del papa Julio II,
quiso colocar las figuras de los "esclavos"
o "cautivos" en la parte inferior de la
tumba. Dos de los
esclavos están actualmente en el museo del
Louvre y los otros cuatro se encuentran en
la "Galleria dell'Accademia", en Florencia,
datan de los años 1532-1534, son conocidos
con los nombres de: El esclavo joven, el
esclavo barbudo, Atlas, el esclavo que se
despierta.
Estas esculturas
evolucionan hacia unas formas masivas,
recuerdan a los "Titanes" de la antigüedad,
están inacabados expresando una revuelta
contra la materia que los envuelve, de la
cual quieren deshacerse y así liberar el
cuerpo.
Su forma de trabajar era
la "talla directa" hacía antes unos dibujos
preparatorios, después atacaba el mármol de
forma directa, (todo estaba en su cabeza)
Puede que los esclavos no
hayan sido terminados por razones técnicas,
que se encontrara una beta mas dura o mas
débil, pero el "non finito" es típico en
Miguel Angel, por un lado deja una parte
terminada, impecable, lisa, pulida y otra
zona basta, el mármol bruto, dejando
visibles las marcas de sus herramientas.
Es su lucha contra la
materia para liberar la figura del mármol
donde esta prisionera.
|
|

Cuando vi por
primera vez esta escultura en Florencia acompañada
del comentario del guía que explicaba que la figura
estaba en el mármol y que lo que había que
hacer era dejarla salir, me vino a la cabeza,
estando todavía en el museo, la imagen del hombre,
del yo intentando librarse, escaparse de todo lo que
le ata y que no le deja ser lo que es en realidad.
Podría también
interpretarse como la evolución del hombre, de su
personalidad, de su forma de ser y de su vivir. La
materia prima está ahí, y el mundo, la sociedad, las
creencias, los tabúes, los condicionamientos, la
prisa, la exigencia, el éxito no dejan que se
exprese en su totalidad. Poco a poco en nuestra
evolución como personas vamos "apareciendo", si no
pregunta a la gente que te conoce y te dirá cómo has
ido cambiando en los últimos años, aunque siempre
tendemos a pensar que no hemos cambiado nada, la
realidad es otra.
En nuestra
búsqueda vital, tenemos que ser capaces de dejar que
nuestro auténtico yo aflore, que rompa el mármol con
la ayuda del cincel de la sinceridad, la bondad, el
cariño, la generosidad... de esta forma el resultado
final sería mucho más hermoso que la propia figura
que esta semana protagoniza nuestro rincón.
No seas esclavo de
ti mismo y muéstrate tal y cual eres.
LH Octubre 2008 |
|
|
|
|