Nuestro rincón

 



 

 La comunicación

 

Sammuel Tomlinson y Martin Cooper, inventores del correo electrónico y el móvil, recibieron el pasado 17 de junio de 2009 el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2009.

Hoy día el teléfono móvil y el correo electrónico son elementos tan cotidianos en nuestra vida diaria, que cuesta creer que no hace mucho tiempo atrás, ni siquiera existieran. Pero hasta 1971 nadie antes que Raymond Samuel Tomlinson, nativo del Estado de Nueva York, había envidado jamás un email.



 

Combinando satisfactoriamente dos programas, Tomilson, que entonces contaba con 30 años y trabajaba para la empresa tecnológica Bolt Beranek y Newman -ahora Tecnologías BBN-, creaba el primer sistema de comunicación entre ordenadores al que más tarde añadiría el famoso símbolo de la arroba, y que en principio le servía para distinguir los correos locales de los globales en la dirección del mensaje. Y no fue hasta 1973  que el norteamericano Martin Cooper, hiciera la primera llamada desde un móvil con un aspecto muy diferente al que hoy estamos acostumbrados: un Motorola de unas dimensiones que hoy se nos antojan un tanto grotescas. Este ingeniero eléctrico nacido en Chicago (Illinois, EE.UU.) en 1928, fue también el responsable -tras diez años trabajando para que el producto llegara mercado- de la democratización y el acceso universal a este dispositivo.

Ambos recibieron ayer el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2009, por haber contribuido de forma significativa al gran avance tecnológico de las comunicaciones, con unas investigaciones que han revolucionado la manera de comunicarse de miles de millones de personas en todo el mundo.

Este premio ha sido concedido por los avances aportados a la comunicación, a dos medios actualmente absolutamente engarzados en nuestras vidas, el e-mail y el teléfono móvil. Estos dos inventos han cambiado drásticamente la forma de comunicarnos y nos han acercado mucho más unos a otros debido a lo fácil que resulta ahora el poder estar "en contacto" con nuestros amigos y familiares.  Realmente uno complementa el otro, ya que la comunicación solo a través del e-mail es algo fría y distante, más meditada, aunque con la posibilidad de la inmediatez (uno lo escribe cuando le viene bien, y el receptor lo lee cuando puede), en cambio el móvil permite un contacto mucho más cálido y cercano, y por supuesto,  mucho más espontáneo.

 

Todo esto me lleva a pensar en lo importante que es la comunicación en nuestra vida, lo importante que es el abrimos al mundo, el poder compartir nuestras preocupaciones, nuestros temores y nuestras ilusiones y también el poder pedir ayuda cuando nos hace falta, no importa a través de que medio. El poder sacar afuera todo esto en vez de hacernos más vulnerables, al contrario, nos hace más fuertes y refuerza nuestra estima al ver que eso que nos pasa no es algo solo nuestro, sino que se trata de un sentimiento/temor/ ilusión que es común al resto de seres humanos. Por otro lado, el efecto de esta comunicación refuerza amistades o hace que descubramos otras que estando cercanas no somos capaces de verlas fácilmente.

 

Al compartir esta parte de nosotros hace que descarguemos parte del peso que estas nos provocan y por otro lado despertamos un sentimiento de confianza y de agradecimiento en quien se lo contamos, por lo que el beneficio es doble y bidireccional.

 

Por el medio que sea, teléfono móvil o fijo, e-mail, o en vivo, abramos nuestro corazón al mundo y descarguemos en este aquello que nos preocupa. Este mundo puede ser la pareja, los amigos, familiares... y dejemos que de esta forma ellos formen parte del nuestro.

 

Feliz semana

 

                                                                                       LH Junio09

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