Mangas son regalos,
obsequios siempre bien recibidos aunque lleguen tarde. Don Quijote quiere
explicar así el hecho de que Dulcinea obsequiara a Sancho con un trozo de
pan y queso ovejuno, en lugar de con alguna rica joya en agradecimiento al
recado que le llevaba de parte del Caballero de la Triste Figura.
Hay otro refrán
que tiene el mismo significado y dice: " a caballo regalado no hay que
mirarle el diente"