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Actitud mental positiva:
nueve formas de cultivarla |
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1o. Llenemos nuestra
mente de pensamientos de paz, de alegría, de optimismo, de esperanza
en buenos resultados para el futuro, y de recuerdos amables de la vida
pasada. No olvidemos que nuestra vida y nuestro comportamiento son la
obra y el fruto de nuestros pensamientos. Como sean nuestros
pensamientos así será nuestro modo de obrar. |
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2o. No tratemos nunca de pagarles a
nuestro enemigos con la misma moneda con la que ellos nos han tratado.
Eso nos hace daño a nosotros mismos. Quién se esfuerza por no vengarse
se libra de muchas tristezas, pero quien no perdona y no olvida, se
está castigando con ello a sí mismo. No perdamos ni un minuto
recordando los males que nos han hecho. |
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3o. En lugar de preocuparnos por
la ingratitud de la gente, considerémosla como algo totalmente común,
habitual y corriente. Si a Jesús, de diez leprosos curados, sólo uno
volvió a darle gracias, ¿vamos a esperar que la gente sea más
agradecida con nosotros de lo que fue con el Salvador?
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4o. Recordemos que "es mejor y produce
más felicidad el dar que el recibir". Por eso en vez de esperar
gratitudes, dediquémonos a prodigar favores y amabilidad y buen trato.
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5o. No olvidemos que la gratitud
es una cualidad que hay que cultivar y hacer crecer. Por eso enseñemos
a nuestros jóvenes y a las personas con las cuales tenemos influencia,
a demostrar gratitud y agradecimientos siempre y en todas partes.
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6o. Haga la
lista de los bienes que ha recibido, y de las cosas buenas que le
suceden cada día.
Pero no se dedique a hacer la lista de sus males y de las cosas
desagradables que la van llegando, porque eso le amarga y no le hace
ningún bien. |
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7o. No nos dediquemos de tratar de imitar a los demás.
Seamos nosotros mismos. Querer ser lo que es el otro es tratar de
repetir inútilmente lo que ya existe. En cambio cada uno de nosotros
somos una persona irrepetible y esa es nuestra riqueza y originalidad. |
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8o. Cuando la vida diaria nos lance a la cara un limón amargo,
tratemos de convertirlo en una agradable limonada.
9o. Olvidemos nuestra propia infelicidad
tratando de darle un poco de felicidad a otros. Cuando nos proponemos
a hacer felices a los demás, con ello estamos aumentando también
nuestra propia felicidad.
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Tomado del libro "Como
vencer las preocupaciones" de D. Carnegie y E. Sálesman.
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