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Ánimo
apasionado, desacertado.
Aunque hay que poner cierta
pasión en nuestras actividades, pues de lo contrario resultarían
mustias y desganadas, debemos vigilar para que la pasión no nos ciegue
y llegue a desequilibrar nuestro control. Poner voluntad y corazón en
lo que hacemos, es importante; pero creer que tenemos el monopolio de
la verdad y del acierto sería sin duda catastrófico. Debemos conocer
los límites de nuestras posibilidades, y en ese ámbito trabajar con
confianza. El refranero completa unos consejos con otros, y en este
caso se nos viene a la mano el siguiente dicho proverbial: "Ándate a
lo que sabes, y pasarás la vida suave".
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